Parenting Without Fear

On Tuesday, February 19th we had a workshop with Pilar Aguirre and Familias en Formación on Parenting Without Fear (“Aprender a educar sin miedo”.)  Among the wealth of advice and information that she provided for us was a detailed explanation of the impact overprotective parents have on the development of their children, and advice on how to be parents who are positively involved in the lives of our children.

The term that has become common for overprotective parents is “Helicopter Parents.” They are the parents who are constantly hovering over their children, trying to protect them from anything that may, or may not, cause them discomfort or suffering – including their own choices.  And the impact is anything but what they are hoping for in their desire to keep their children safe and happy. Various studies show that the children of Helicopter Parents may develop a variety of potential issues relating to their lack of opportunity to grow including:

  • Lower self-confidence
  • More of a tendency to rebel
  • Greater risk taking behaviors relating to sex, drugs, and alcohol
  • Lower self-esteem
  • Higher levels of depression and anxiety
  • Less resilience
  • Less independence
  • A greater sense of entitlement
  • And a decreased satisfaction with life … for both the child and the hovering parent

So what is the right level of parent involvement?  We certainly can’t abandon our children and not be involved in their lives and there are absolutely times when we need to be there for them.  Even as adolescents and young adults, they still need us.

The key is in knowing the difference between helping and hovering.  According Schriffrin et al (2013) “evidence suggests that some parental involvement in children’s lives facilitates healthy development, both emotionally and socially.”  We need to help our kids and we need to protect them to a certain extent.  But, “This so called helicopter parenting style negatively affects students’ well-being by violating their need to feel both autonomous and competent.”  If we solve everything for them, then they have no way to learn to solve things for themselves.

The difference is one of degree.  As parents and educators we need to determine which problems the child, or adolescent, can solve on his or her own.  We need to determine how we can help and advise before we interfere and intervene, recognizing that as our children get older they need more autonomy if they are going to develop the skills needed to cope with the world before them.  We need to allow them to make mistakes, let them fail, accept the consequences, and then fix things themselves whenever possible.  We need to provide them with enough structure and rule to avoid major harm, but enough freedom and choice to learn and grow.  We need to promote their safety and well being, but understand that life is also facing risks and disappointments.  We need to say no when we should, and yes when we can.  We need to ask more than we answer, and we need to listen more than talk.

I guess, put very simply, if we want to be helpful parents rather than helicopter parents we need to be there when and how they need us, and not be there when or how they don’t, so that they have the chance to grow into confident, capable, healthy people.

_______________________________

4 Ways to Avoid Becoming a Helicopter Parent

  • Teach your children how to take responsibility for their choices
  • Let them experience the consequences of their choices
  • Help them understand that failure can be one of their greatest teachers
  • Let them know they have what it takes to make their own decisions

Dr. Gary Oliver for iMOM

_______________________________

Crianza de los hijos sin miedo: Ayudando vs Sobrevolando,

El martes 19 de febrero, tuvimos una conferencia con Pilar Aguirre y las Familias en Formación sobre Crianza sin Miedo.  Más que la gran cantidad de consejos e información que nos proporcionó, para nosotros fue una explicación detallada del impacto que tienen los padres sobreprotectores en el desarrollo de sus hijos y consejos sobre cómo ser padres involucrados positivamente en la vida de nuestros hijos.

El término que sea vuelto común para padres sobreprotectores es “Padres Helicópteros”.  Estos son los padres que están constantemente volando sobre sus hijos, tratando de protegerlos de cualquier cosa que pueda causarles malestar o sufrimiento – incluyendo sus propias decisiones. Y el impacto no es otra cosa que lo que están esperando como su propio deseo de mantener a sus hijos seguros y felices.  Diversos estudios demuestran que los hijos de los Padres Helicóptero pueden desarrollar una variedad de problemas potenciales relacionados con la falta de oportunidad de crecer siendo tenidos en cuenta:

  • Baja confianza en sí mismo
  • Más tendencia a rebelarse
  • Mayor riesgo de tomar comportamientos relacionados con el sexo, las drogas y el alcohol
  • Baja autoestima
  • Niveles más altos de depresión y ansiedad
  • Menos capacidad de sobreponerse a las situaciones
  • Menos independencia
  • Mayor sentido de superioridad
  • Y una insatisfacción con la vida… tanto para el niño como para los padres sobrevolando

¿Entonces cuál es el nivel apropiado de involucramiento de los padres? Ciertamente, no podemos abandonar a nuestros hijos y no hacer parte de sus vidas y, hay momentos en que absolutamente tenemos que estar ahí para ellos.  Aun cuando sean adolescentes y adultos jóvenes todavía nos van a necesitar.

La clave está en saber la diferencia entre ayudar y sobrevolar.  De acuerdo con Schriffrin et al (2013), “La evidencia sugiere que algunas participaciones de los padres en la vida de los niños facilita el desarrollo saludable, tanto emocional como socialmente”. Tenemos que ayudar a nuestros hijos y necesitamos protegerlos hasta cierto punto. Pero, “Este llamado estilo de crianza helicóptero afecta negativamente el bienestar de los estudiantes por invadir su necesidad de sentirse tanto autónomos como competentes”. Si resolvemos todo por ellos, entonces ellos no tienen manera de aprender a resolver las cosas por sí mismos.

La diferencia es uno de magnitud.  Como padres y educadores tenemos que determinar cuáles de los problemas del niño o del adolescente, pueden ser resueltos por su propia cuenta.  Necesitamos determinar cómo podemos ayudarlos y aconsejarlos antes de interferir e intervenir, reconociendo que a medida que nuestros hijos se hacen mayores necesitan más autonomía si van a desarrollar las habilidades necesarias para hacer frente al mundo en su futuro. Tenemos que permitir que cometan errores, dejar que fallen, aceptar las consecuencias y, luego que arreglen las cosas por sí mismos siempre que sea posible. Tenemos que darles suficientes bases y reglas para evitar daños mayores, pero también la libertad suficiente y la oportunidad de aprender y crecer. Necesitamos promover su seguridad y bienestar, pero entendiendo que la vida también es enfrentar los riesgos y las decepciones. Tenemos que decir que no cuando debemos y sí cuando podemos. Necesitamos pedir más de lo que contestamos y, tenemos que escuchar más que hablar.

Supongo, puesto muy simple, si queremos ser Padres Útiles en vez de Padres Helicópteros necesitamos estar ahí cuando y como nos necesiten y, no estar ahí como o cuando no lo hacen para que tengan la oportunidad de crecer como personas confiadas, capaces y saludables.

_______________

4 formas de evitar convertirnos en Padres Helicóptero:

  1. Enseñarle a sus hijos como hacerse responsables por sus actos.
  2. Dejarlos experimentar las consecuencias de sus actos.
  3. Ayudarlos a entender que perder pude ser una de sus grandes enseñanzas.
  4. Hacerles saber que tienen lo que necesitan para tomar sus propias decisiones.

Dr. Gary Oliver for iMOM


Write a comment

Your email address will not be published.

7 + sixteen =

Wszystkie prawa zastrzeżone. Strona wykorzystuje cookies będąc zdodna z RODO. Projektowanie stron www hauerpower.com.