Assessment for Learning

 

We have many areas in which we are going to focus our improvement throughout the year, including the implementation of the Granadino Values Program, Phenomena Experiences in Pre-Primary, Learning in Mathematics, and Language Development in both Spanish and English.

One of the main things that we will be looking at this year, with the goal of further promoting student learning as a school, however, will be Assessment for Learning.  That probably seems like an odd statement to many people, Assessment for Learning as opposed to assessment of learning.  Think back to your own experiences.  Assessment has been viewed traditionally as a means to measure student learning, not promote it.  According to my grade 10 Mathematics report, I understood 86% of what I was supposed to have learned.  According to my doctoral research transcript, I learned 100% of Advanced Quantitative Research Methodology.  We’ll leave out what my university Chemistry results said about my learning.  The assessment, in each case was to place me within a scale.  It did little to impact my learning, except to convince me to switch from Chemistry to Mathematics and eventually to keep researching.  Sadly, in very traditional settings, assessment has been used not only to simply and critically measure student learning, but to threaten and control students (and, thanks to High Stakes Testing, now schools) in the process as well.  Assessment has been the overhanging threat, as opposed to an opportunity to demonstrate success.  That’s not to say that assessment shouldn’t be rigorous and have high expectations, but there is little doubt that assessment as threat isn’t right.

As Jay McTighe, the author of Core Learning: Assessing What Matters Most writes, “the primary purpose of assessment should be to promote meaningful learning, not to sort and select students, rank schools and districts, or evaluate teachers. Of course, assessment can serve varied purposes, including evaluation, but none should trump the assessment for learning principle.”  Simply put, assessment should be, above all else, for learning.  It should encourage students in the process and help them learn more deeply and better.

But what exactly does that mean?  What is Assessment for Learning?

Basically, it is assessment focused on helping the learner to understand what they are learning and why as well as to reflect on where they are at in the process of achieving the established goals and what he or she can do to be more effective.  In the process, certain essential   Teachers need to: clearly explain the learning goals; set challenging, clear, attainable expectations for success; give effective support and feedback in the process; and provide regular opportunities for student reflection.  And students?  Well, they need to take responsibility for their learning.  They need to not only work to understand the feedback they receive, but self-evaluate and make adjustments to their efforts in demonstrating what they have learned.  The process doesn’t guarantee success, but it certainly provides the opportunity for success.

Now pause for a moment.  Imagine what that looks like in Kinder 2.  What about in Grade 3?  Grade 8? 12?   In fútbol? What does it look like in your own place of business?

When you begin to think about how assessment can be used for learning, the entire paradigm shifts.  It becomes something much less threatening and much more meaningful, as well as something that can promote deeper, more meaningful learning as a result.  It encourages risk and questions.  It becomes a process for teachers with their students, as opposed to something simply imposed upon them posthumously at the end of a process.  Ultimately, it becomes better connected to the original Latin root for assessment, assidere, which literally translated means “to sit beside” as both guide and mentor as students work to meet the challenges that learning presents.

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Bienvenidos al año escolar 2015 – 2016!

Tenemos muchas áreas en las cuales nos vamos a concentrar a lo largo del año, incluyendo la implementación del Programa de Valores Granadino, Experiencias Fenómeno en Pre-primaria, Aprendizaje en Matemáticas y Desarrollo del Lenguaje tanto en Inglés como en Español.

Con el objetivo de seguir promoviendo el aprendizaje del estudiante como Colegio,  una de las cosas más importantes que haremos este año, será Assessment for Learning (Evaluación para el Aprendizaje).  Esto, probablemente parece una declaración extraña para muchas personas, evaluación para el aprendizaje como opuesto a evaluación del aprendizaje. Piensen en su propia experiencia pasada.  La Evaluación ha sido vista tradicionalmente como una manera de medir el aprendizaje del estudiante, no para promocinar el aprendizaje.  De acuerdo con mi reporte de Matemàtica de grado 10º, entendí el 86% de lo que estaba supuesto a haber aprendido.  De acuerdo con mis calificaciones de investigación del Doctorado, aprendí el 100% de la Metodología de Investigación Cuantitativa Avanzada.  Dejaremos por fuera lo que decían, de mi aprendizaje, los resultados de Química de la universidad.  La evaluación en cada caso, era para ubicarme en un rango, fue muy poco lo que impactó mi aprendizaje, excepto para convencerme de cambiarme de Química a Matemática y seguir investigando.  Lamentablemente, en entornos muy tradicionales, la evaluación se ha utilizado no solo para medir simple y críticamente el aprendizaje de los estudiantes, sino también para la amenaza y control de los estudiantes en el proceso (y, gracias a “High Stakes Testing”, recientemente escuelas!).  La Evaluación ha sobresalido como amenaza en vez de, una oportunidad para demostrar el éxito. Esto no quiere decir que la evaluación no deba ser rigurosa y que no tenga altas expectativas, pero no hay duda de que la evaluación como una amenaza no es lo correcto.

Como, Jay McTighe, el autor de Core Learning: Assessing What Matters Most, escribe, “el principal propósito de la evaluación debe ser promover el aprendizaje significativo, no el clasificar o seleccionar a los estudiantes, o el determinar el rango de los Colegios y Distritos, o el evaluar profesores.  Por su puesto, la evaluación puede servir para varios fines, incluida la evaluación, pero ninguno debería estar por encima del principio de la evaluación para el aprendizaje”. En pocas palabras, la evaluación debe ser, por encima de todo, para el aprendizaje. La evaluación debe animar a los estudiantes en el proceso y ayudarles a aprender mejor y más profundo.

¿Pero qué es lo que esto significa exactamente? ¿Qué es la Evaluación para el Aprendizaje?

Básicamente, es evaluación enfocada en ayudar al aprendiz a entender lo que están aprendiendo y por qué, así como también el reflejar dónde están en el proceso de lograr los objetivos establecidos y lo que pueden hacer para ser más efectivos. En el proceso, ciertos elementos esenciales necesitan estar en su lugar.  Los Profesores necesitan: explicar claramente los objetivos del aprendizaje; establecer metas y expectativas claras alcanzables para el éxito; dar apoyo y retroalimentación efectiva en el proceso; y, regularmente, ofrecer oportunidades para la reflexión de los estudiantes.  ¿Y los estudiantes? Bueno, ellos necesitan ser los responsables de su aprendizaje.  Ellos necesitan, no solo trabajar para entender la retroalimentación que reciben, sino también para autoevaluarse y hacer ajustes en sus esfuerzos por demostrar lo que han aprendido.

Ahora, hagamos una pausa por un momento.  Imaginen ¿cómo se ve en Kinder 3? ¿Qué tal en Grado 3º? ¿Grado 8º o 12o? en ¿Fútbol? ¿Cómo sería en su propio lugar de trabajo?

Cuando se empieza a pensar sobre cómo la evaluación puede ser utilizada para el aprendizaje, el paradigma entero cambia.  Se convierte en algo mucho menos amenazante y más significativo, así como algo que puede promover más profundo, más significativo el aprendizaje como resultado. Anima a los riesgos y preguntas.  Se convierte en un proceso para los profesores con sus estudiantes, en lugar de algo simplemente impuesto como título póstumo al final de un proceso. Ültimamente, se conecta mejor con la raíz original del Latín AssessmentAssidere, la cual literalmente traducida significa “sentarse a su lado” tanto guía y mentor como estudiantes trabajan para alcanzar los retos que el aprendizaje representa.


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